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Allá en Davos, desde una montaña…

By enero 21, 2020 No Comments

El Foro Económico Mundial tendrá lugar la próxima semana en Davos, Suiza, como lo ha hecho durante los últimos 50 años. Dada la conmemoración, uno de los más interesantes puntos a discutir será primeramente la condición del cambio climático y a su vez, el desarrollo sostenible del que tanto se habla, pero por el cual poco se hace, dadas las últimas noticas que tenemos del “Acuerdo de París” que el año pasado no llegó a las resoluciones esperadas. Otro tema eje del foro será la generación de un nuevo manifiesto que incluya los cambios en la economía mundial, los cuales analizados a profundidad nos hacen saber que el capitalismo está llegando a su fin, o al menos no está siendo lo funcional que fue durante todo el siglo pasado. Al parecer es hora de encaminarse hacia alguna otra dirección, y aunque hay varias propuestas no queda claro qué será lo mejor para el mundo, para las economías, para los seres humanos en general; lo único cierto es que la desigualdad social y el rezago en distintas áreas de los países más pobres, y de los grupos menos privilegiados de las economías saludables, pueden llevar a una detención total del mercado que de hecho poco a poco ha ido alentándose en los últimos años.

Será interesante saber cuáles serán las propuestas si es que las hay, y también valdría la pena revisar los planteamientos de los últimos Premios Nobel de economía quienes claramente han apostado por mirar hacia la pobreza con el fin de resolverla ya que esto generará con el tiempo un mejor contexto mundial para futuras generaciones, si en realidad es eso lo que queremos, o al menos si es verdad lo que se dice cuando hablamos de “construir un mundo mejor”.

También es un buen momento para revisar qué nos ha dado el Foro Económico Mundial de Davos y cómo es que su historia es más entrañable de lo que podríamos pensar tomando en cuenta que hoy asisten los líderes más importantes del mundo y las celebridades más influyentes del momento en materia de política, negocios, acciones sociales y culturales del contexto global.

El Foro Económico nace cuando el académico economista alemán Klaus Schwab reunió en 1970 a 450 líderes en lo que él llamó el Simposio Europeo de Gestión.

Schwab era profesor en la Universidad de Ginebra y tuvo la intención de pedir a los líderes empresariales europeos discutir cómo estaban compitiendo en un mercado global, particularmente contra las empresas estadounidenses. El European Management Forum, tenía su sede en la ciudad de Chur, también en Suiza, pero Schwab eligió desarrollar la reunión en Davos.

Parece ser que se optó por esta ciudad por la novela de Thomas Mann, La montaña mágica, cuya historia cuenta la visita de su protagonista Hans Castorp, quien acude a visitar a su primo a un sanatorio especializado en tuberculosis de Davos, Sanatorio Zauberberg, y es en este lugar que se encuentra “fuera del tiempo” que durante toda la novela se llevan a cabo una variedad de conversaciones de toda índole en las cuales se tocan todos los temas: económicos, políticos, estéticos, sociales y sobe todo filosóficos. Lo cual nos plantea una metáfora bastante comprensible en tanto que Schwab intentaba, con esta reunión, dar un carácter neutral a las conversaciones acerca del mundo. Cabe mencionar que, en la novela, mientras esto sucede en el sanatorio, en el mundo real se gesta la Primera Guerra Mundial.

Podríamos decir, guardadas las distancias, que hoy, mientras un montón de líderes van a un lugar placentero que les invita a reflexionar, el mundo sigue su curso y sí, también se libran muchas batallas en cada uno de los países participantes.

En la novela, mientras todos estos temas se discuten, en el sanatorio se suscitan muertes e incluso un suicidio. En el caso de Hans Castorp y su enamoramiento fallido de una mujer casada, Clawdia Chauchat, también se respira la muerte y el desasosiego; él se tiene que alistar para ir a la guerra, y ella, decide volver a los brazos de su marido; al parecer, la realidad siempre nos alcanza y tal vez esto también debiera estar en la agenda, no sólo de nuestras vidas, sino en la de los planes que podemos tener para la humanidad.

En Davos-Klosters se han suscitado diversos momentos histórico políticos de sumo interés en la historia del último medio siglo, por ejemplo la presencia de Kissinger quien advirtió sobre la acumulación de armas de la ex URSS en 1980; el cambio de nombre del Forum debido a la cantidad de temas que se trataban y el número de naciones que participaban, lo cual les lleva a renombrarlo en 1987 como hoy le conocemos, World Economic Forum; las discusiones de problemas diplomáticos entre Grecia y Turquía en 1988; el encuentro entre Mandela y Frederik de Klerk quien lo liberó de prisión en Sudáfrica; e incluso la creación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que hoy es ya el T-MEC.

Con el ánimo puesto ahora en el nuevo manifiesto veremos si nuestros líderes son capaces de discutir un nuevo modelo económico en el cual se establezca el pago equitativo de impuestos por parte de las empresas, tolerancia cero a la corrupción, respeto a los derechos humanos en las cadenas de suministros, y la igualdad en la competencia, que es en lo que Schwab y el Foro están enfocados.

Tomando como base que la decadencia del capitalismo tendrá serias disrupciones precisamente para los ángulos económicos que sostienen la estructura mundial; la inestabilidad laboral, la creciente desigualdad y el deterioro medioambiental deben ser retomados para generar nuevos paradigmas en el entendimiento de lo que hoy conocemos como modelos de sustantividad no sólo ecológica sino económica también.

El Manifiesto que propone Schwab se centra en crear nuevos parámetros para la creación de valor compartido, de objetivos ambientales, sociales y de gobierno. Es decir, lo que esperamos de Davos 2020 será algo que nos interesa a todos: indicadores empresariales y de políticas públicas para rehacer los conceptos de crecimiento y valor.
Con esto en la agenda inicia la semana en la cumbre donde se reunirán 3.000 participantes de todo el mundo, y donde se discutirá lo que hoy llamamos la cuarta revolución industrial, de la cual esperamos sí, reflexiones y discusiones sumamente interesantes, muchas de ellas claramente útiles para saber cuál es el camino que el mundo va tomando dadas las circunstancias del presente, pero también debemos decirlo, una montaña mágica a la que acuden miles de personas influyentes en busca de salud y tranquilidad entre las cordilleras suizas para sí, dialogar, mientras acá abajo, la guerra se enfrenta todos los días desde nuestras empresas, nuestros empleos, nuestras luchas por hacer de éste un mundo mejor, en la vida cotidiana, la común, la vida real.

Por Javier Campos Stivalet, Vice President and Managing Director Latinamerica Wadhwani Foundation.

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